
La propuesta sonora en el cine va mucho más allá de la musicalización de una película. Por eso, cuando revisé el programa de la edición 40 del Festival Internacional de Cine en Guadalajara, mi objetivo fue encontrar las actividades relacionadas con la experiencia sonora que no estuvieran determinadas por la música, en esta gran fiesta AUDIO-visual. Me encantaría decir que me tomó por sorpresa encontrar únicamente dos, entre las 135 actividades a las que la prensa pudo asistir, pero creo que ya se puede entender por dónde va la cosa.Primero vamos a situarnos: asistentes y comandos de voz, inteligencias artificiales que conversan con nosotros, arte sonoro y la intimidad del pódcast. Esas, entre muchas otras experiencias, nos posicionan en el momento de mayor contenido sonoro en la historia de la humanidad. Las industrias creativas son veloces y los grandes festivales y premiaciones les siguen el ritmo: los famosos premios Golden Globes anunciaron este año la creación de una categoría para “el mejor pódcast del año”. Aun así, nuestra cultura visual es predominante. en comparación con nuestra cultura sonora que parece ser ajena.
¿Cómo suena el cine de, en Guadalajara?
Tras estudiar el programa, al panel “El otro elemento: el sonido en el cine, conceptualizar, producir y postproducir” y al misterioso “Documental sonoro”, programados en la agenda de la Cineteca FICG, decidí agregar el panel “Tiny Desk: el arte de capturar la música en un cortometraje”, que se ha globalizado” para esta cobertura. ¿Por qué? Porque hay algo distinto en crear y mantener un concepto visual para una idea musical que en acompañar una imagen con la provocación emocional de la música.
El filme tapatío Corina (2024), participante de la competencia oficial del festival en 2024 y nominado a seis premios Ariel en 2025, cuenta la historia de, digamos, nuestra Amélie jalisquilla. La historia sucede en el año 2000 y, por más que me gustara o no la película, mientras la veía no podía dejar de preguntarme: ¿a qué suena el cine de Guadalajara? Aunque con poca precisión cartesiana, la película visita lugares visualmente acogedores de la ciudad que mantienen la identidad de aquellos años. Espacios que podrían engañarnos respecto a su edad, incluso a su veracidad. ¿Serán sets montados? ¿Se habrán gastado un dineral en diseño de arte? Pero las locaciones son todas reales. Los planos de Corina son instagrameables, el sueño de la autenticidad identitaria de una ciudad que aspira a ser capital cosmopolita y destino turístico internacional.
Pero, ¿y el sonido? ¿Dónde está “¡El aguaaaaaa!”? ¿Y el “Zeta, zeta, zetagas”? ¿Dónde está el sonido de un caballo sobre adoquines jalando una calandria? ¿Dónde están los “¡birotees, biroteees y bolilloooo!”?
Ante Corina, recordé Güeros.
La sonidista tapatía Majo Magallanes contó en un laboratorio sonoro en 2021 que la película mexicana con mejor audio de la historia, para ella, sería probablemente Güeros (2014).
La historia se desarrolla en blanco y negro, también en un tiempo pasado, de hecho, muy cerca de los años de Corina. Esta película reproduce la fotografía del entonces Distrito Federal, y la historia de sus protagonistas se desarrolla durante las huelgas de la UNAM de 1999. La diferencia entre Corina y Güeros es que acá un elemento sonoro es accionador de la trama: una búsqueda relacionada con una canción hace que la historia y los personajes avancen en su trayecto.
Lo visual es maravilloso, pero menos distractor que en Corina, donde lo que vemos es tan relevante que nos atoramos, como la protagonista, en esos pequeñísimos lugares.
En Güeros, el sonido es más que adorno o requisito. El sonido es información que da localización, alertas o soporte. El sonido también es identidad y expresión artística. Así como en la propia vida. Güeros puede verse sin atención al sonido que la envuelve, pensando que todo pasa en el plano visual, como nos hemos acostumbrado a creer.
De regreso a las coberturas del FICG 40, recuerdo que el Tiny Desk es gringo, que en el panel de “Sonido en el cine” no hubo ni una sonidista mujer invitada, y que el documental sonoro que al inicio aparecía programado en letras rojas para el miércoles 11 de junio a las 17:30 en la Sala 05 de la Cineteca desapareció de la agenda de actividades.
Es verdad que el Festival Internacional de Cine en Guadalajara no le debe nada al sonido. No es, ni tendría que ser, un festival sonoro. Pero me pregunto si un día escucharemos un afilador de cuchillos o un silbato de plátanos calientes muy sutil, al fondo de una escena dramática de una película tapatía proyectada en Pakistán.
¿Sería demasiado raro sentirse representada en el diseño sonoro en Dolby Atmos de una sala de cine?
El Festival Internacional de Cine en Guadalajara cumplió 40 años y espero que cumpla muchos más. Esta titánica iniciativa merece el prestigio que ha ganado, aunque no nos complazca a todas. Salud, porque sepa continuar y encontrar nuevas formas de seguir vigente.

Panel: “Tiny Desk: el arte de capturar la música en un cortometraje”, que se ha globalizado». De izquierda a derecha, Arturo Magaña, Kevin Kaarl, Ana Maria Sayre, y Romina Andrea Magorno; en la edición 40 del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG). Guadalajara, Jalisco, México. Martes 9 de junio de 2025. Foto. Mitzi Pineda
Panel: «El Otro Elemento: El Sonido en el cine conceptualizar, productir y postproducir». De izquierda a derecha, los sonidistas César Juárez-Joyner, Odín Acosta, Julián Woodside y el sonidista y ganador del Óscar, Carlos Cortés; en la edición 40 del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG). Guadalajara, Jalisco, México. Martes 10 de junio de 2025. Foto. Mitzi Pineda
Mitzi Nayeli Pineda Sánchez
Productora y editora de podcast independiente. Tiene una licenciatura en Ciencias de la Comunicación y actualmente es maestrante de Periodismo Narrativo en la Universidad de San Martín en Buenos Aires. Es facilitadora en el programa de formación Sound Up de Spotify, productora general del podcast Peligroso Pop y cofundadora de la red Morras Podcasteras Mx. De 2018 a 2021 fue productora asociada de Esto no es radio y ha colaborado con distintos medios y podcasts en español. Es apasionada del paisaje sonoro, la documentación sonora y entusiasta del periodismo.


